Pazza Inter Amala
A finales de los noventa, el Inter contaba con nombres como Zamorano, Ronaldo, Djorkaeff, Zanetti, Bergomi, Pagliuca… Jugadores de primer nivel en todas sus líneas. Sin embargo, el triunfo de esa Inter fue solamente una Copa UEFA con goles de tres de los anteriormente mencionados. Ninguna Serie A, ninguna pelea europea de Champions League.
¿Cuál es el punto de lo anterior? Afirmar que la calidad de los jugadores de un equipo no garantiza resultados; y es que, en el papel y por nombres, el Inter de la temporada recién finalizada debería de haber peleado y rivalizado por el campeonato y los primeros puestos. El problema no es la calidad, es psicológico, es un problema mental.
Sumándose a lo anterior, se encuentra también el problema que existe en la Directiva, donde no se entiende, sabe o conoce cómo se toman las decisiones o quién las hace, el problema palpable de esta temporada fueron los jugadores, los cuales, irónicamente, nunca habían jugado en un equipo de la categoría del Inter, pero que por algún motivo sintieron que eran mucho para la squadra, que no valía la pena pelear por esa camiseta.
Por palabras del propio Danilo D’ambrosio, el equipo se rindió. Jugadores que militan en uno de los equipos más grandes del mundo, jugadores profesionales, no cumplen su trabajo porque no lo desean. Vergogna.
Puede decirse que traer a Frank de Boer fue un error, que Stefano Pioli no, aunque buen tipo y apasionado, aparte de tifoso, no es un técnico para Inter, pero bien podrían haber tenido a los mejores jugadores del mundo que sin la actitud correcta, una actitud “vincente” hubieran fracasado.
No importa si Spalletti, Simeone, Conte, Mourinho, Zidane o Guardiola entrenan al Inter, ya que con poco deseo y poco sudor no se llegará a donde los aficionados y la Directiva pretenden.
No hay receta prescrita para superar una situación así; pero lo que es claro es que hay que dejar ir a quienes no quieren estar. El que no quiera jugar en la Beneamata que se vaya, no los necesitamos. Es preferible que se queden pocos pero con su deseo de honrar la maglia nerazzurra.
El nuevo allenatore que llegue debe y tiene que recibir absolutamente todo, todo, todo el apoyo de la Directiva, para tener un proyecto con pies y cabeza, con jugadores que quieran estar en Inter y pelear por Inter y no cometer los errores del pasado. “Locura es hacer la misma cosa una y otra vez esperando obtener diferentes resultados” – Albert Einstein.
Actuar como los últimos siete años sería redundante. Zhang, Sabatini, Ausilio y el nuevo técnico tienen y deben organizarse, por el bien del popolo nerazzurro.
Forza non mollare mai, Ámala!





















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